Miguelsogbi’s Blog

junio 23, 2015

6 claves que pueden ayudar a los candidatos a ganar esta elección

Una de las cosas que mas disfruto en mi trabajo es la creación del discurso. No entendido como la lectura de un papel frente a una audiencia, sino la construcción de mensajes que repetidos de manera constante y en los medios precisos, crean la imagen de una organización, empresa, marca o persona.

Dentro de todos los discursos, el más interesante y retador es el político. Ese que crea en la mente del elector agrado o desagrado; aceptación o rechazo; y que se transa emocionalmente en la moneda del voto.

Hoy, a seis meses de las elecciones legislativas en Venezuela y con decenas de candidatos iniciando una carrera electoral por un curul en la Asamblea, les ofrezco seis puntos que les pueden ayudar a estructurarse como candidatos.

  1. Necesitan hablar más. No solo mejor, sino más. Los candidatos tendrán que hablar todo el tiempo a toda hora. En una pre campaña muy larga y una campaña muy corta de apenas quince días, el esfuerzo de recorrido en tierra, que incluirá visitas casa por casa, asambleas ciudadanas y toques a medios y líderes locales, requerirá que los candidatos tengan un discurso coherente, reciclable y renovable, que puedan colocar una y otra vez hasta lograr el posicionamiento deseado.
  2. Necesitan persuadir. No solo de trata de hablar, sino de hablar para convencer. De lograr que tus electores crean en tu opción y propuesta. ¿Cómo lo logran? Presentando hechos que hoy más que nunca son reales, pero no solo se trata de restregar en la cara del elector una realidad difícil como la que nos rodea, sino contrastar esa realidad con sus valores. ¿Esta realidad está bien o está mal? ¿Esta realidad es la vida qué tu quieres? y por último las políticas que pueden cambiar esa realidad, es decir, tus propuestas como candidato.
  3. Necesitan gustar. Es lo que en comunicación política se llama agrado. Los políticos tienen que gustar a la gente. Es normal escuchar de los electores frases como “me gusta como habla ese político” ,”me gusta la manera en que ese candidato nos defiende” o “ese muchacho tiene futuro”. Los electores quieren políticos que les gusten, que les generen emociones y esperanza de cambio o de mantener lo que tienen según sea el caso.
  4. Necesitan transmitir optimismo y esperanza. Nadie quiere a un candidato que no brille, que no transmita. La gente quiere escuchar un mensaje positivo, que sus problemas tienen soluciones, que si hay futuro y que puedes ganar una elección, incluso cuando los números no sean los mejores.
  5. Necesitan ser comprendidos. Oraciones cortas. Palabras sencillas. Frases pegajosas. Ejemplos. Un candidato necesita ser comprendido por todos. El discurso efectivo es el que está compuesto por ideas sencillas y que posee capacidad de repetición.
  6. Necesitan aparecer en medios. Nuestra realidad mediática es cada vez mas restringida. Brillarán los candidatos que sean más creativos a la hora de colocar sus mensajes y los que a la vez construyan mejores relaciones en los medios existentes y líderes de opinión. No se trata de enviar tres notas de prensa todos los días, sino de crear mensajes efectivos, asertivos y oportunos, acompañados de acciones impactantes.

En esta carrera la oposición arranca ganando, pero son muchos los factores que jugarán para ecualizar una victoria. Hay más posibilidades que nunca. El elemento principal es el descontento y para capitalizarlo no solo se necesita el mensaje correcto, sino buenos oradores que sepan colocar el mensaje en cada uno de sus Estados y circuitos.

@miguelsogbi

Consultor en Comunicación Estratégica

CEO The Media Office

Discurso político

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abril 7, 2014

La historia de Wilfredo, Maribel, Rosa y Venezuela

Filed under: Uncategorized — miguelsogbi @ 2:55 am
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Wilfredo. Una línea de sudor le pica la frente en dos. Son las siete. El sol no arrecia aún, pero la humedad y el calor están ahí, incluso temprano. Wilfredo no viene solo. Parece una marcha obrera musicalizada por el grito de las guacamayas. Esta mañana, como muchas otras a lo largo de casi 50 días, cientos de trabajadores desfilan por El Cafetal para llegar a sus trabajos. No hay transporte. Algunos vecinos ahogados en la ilusión de que están tumbando al gobierno, trancan las vías. No hay paso. El gobierno suspendió las rutas de transporte público. Solo queda caminar.

Es vigilante. Entre bonos nocturnos y de alimentación se acerca forzosamente a los 8.000 bolívares mensuales. Trabaja veinticuatro por veinticuatro horas. Su dignidad huele a puntualidad y al perfume que le regaló un vecino. Esta vez la franela llega empapada. A su calidad de vida cuestionable, se le suman ahora sendas caminatas que lo funden en agotamiento. 

Wilfredo sabe cuan mal están las cosas. Ya el plomo se llevó a su hijo hace unos años en El Cementerio. Desde hace rato vota por la oposición. Sigue caminando. Conversa con el de al lado y le dice: “lo que esta gente no entiende, es que si uno no trabaja no cobra. Lo que esta gente no entiende es que el presidente no pasa nunca por aquí”. 

Desde un balcón una chica joven, rubia, les asoma una pancarta que dice: “pueblo despierta”. Ven el mensaje, se intimidan, siguen derecho. Ahora viene lo mas duro que es la subida. 

 

Maribel. Tiene memoria. Todo esto le huele a 2002. Los momentos duros no se olvidan. Quedan fijados como una fotografía en blanco y negro, llena de nostalgia, poesía, de esa narrativa que es la ausencia del color. 

Aquella situación arrasó con la economía familiar. No aguantaron. 

Profesional y aunque formada en esa izquierda con convicción de la que hoy quedan escasos recuerdos, siempre supo que detrás de lo bonito del discurso oficial, se ocultaba lo feo. Tuvo que emplearse en el gobierno, vestir de rojo, marchar. Había que mandar dinero. Salvó la patria como decimos en Venezuela. No la de Chávez. La de su gente. 

Hoy está en el sector privado. Olfatea como la situación pone todo en peligro. Teme por su estabilidad. Ha crecido en los últimos años, no quiere retroceder. Quiere progreso. Uno que este gobierno ha puesto cuesta arriba.

Viene de Los Teques. Baja del metro al llegar a Altamira rumbo a su oficina. Más parecido a un campo de guerra que a lo que hasta ayer fue. Aún humean los cauchos. Un semáforo está en el piso. Al lado un letrero le dice: “No puedo con tu indiferencia”. Maribel no sabe si cobrará la próxima quincena. Ella tampoco puede con la indiferencia.

Rosa. Negra. Majada. Simpática. Dicharachera. De la costa. Colombiana por nacimiento. Venezolana con cédula y convicción. Nadie la ha tenido que convencer de que el país va por mal camino. Lo sabe, lo siente, lo ve. El documento que le dieron para que votara por Chávez hace ya varios años, lo ha usado para votar por Capriles. 

Aquella mañana pidió permiso. Trabaja en casa de los Ballesta desde hace ocho años. “Señora Mariana, me voy a la marcha de las mujeres. Parece que ahí va a estar Fernando del Rincón. Quiero un autógrafo de ese hombre. Además usted sabe que yo soy más opositora que usted”.

Llegó al punto de encuentro. Las presentes se parecían más a su patrona que a ella. Algunas la miraron mal. Al poco tiempo una señora vestida de cólera y franela blanca, comenzó a gritarle “infiltrada. Infiltrada”. En segundos se convirtió en el coro de quienes la rodeaban. 

Rosa se fue como mejor pudo. De aquella mañana solo recuerda las lagrimas, el pánico y que nunca consiguió aquel mexicano autógrafo con el que había soñado.

Hoy no sabe si votará en las próximas elecciones. 

Venezuela. Lo decía Alberto Barrera Tyszka en uno de sus últimos artículos:”Nadie sabe para quien trabaja. Finalmente los guarimberos le están haciendo un gran favor a Nicolás Maduro”.

De lo poco que he podido aprender en la política, es el manejo oportuno del tiempo y la oportunidad. 

Hoy quienes promueven la rebelión popular, tuvieron sentido de la oportunidad, pero fallaron estrepitosamente en el cálculo del tiempo. No midieron el poder del adversario. Pretendieron comenzar por el final. Los extremos radicales de lado y lado se pisan la cola. Hay un superávit de anti política y los sectores que mañana cobrarán más fuerza, son satanizados por los promotores del “Maduro vete ya”. 

SI. Es cierto lo que dicen. Hoy estamos espantando a los que queremos enamorar. Sobre Wilfredo, Maribel o Rosa, solo puedo decirles que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. 

@miguelsogbi

 

 

febrero 20, 2014

#Lasalida no es la salida

Lo que hoy vive Venezuela, no es gratuito. Sobran las razones para protestar. La inflación mas alta de la región. Cerca de 25.000 muertes violentas durante el 2013. Escasez de alimentos y otros productos básicos. Podríamos hacer una lista muy extensa, terminarla y comenzar a hacer otra.

Esto fue visto con claridad por Leopoldo López, María Corina Machado y los diputados de la auto denominada Movida Parlamentaria. Con sentido de la oportunidad y sin sentido del momento, iniciaron un movimiento llamado #LaSalida.

El término es explícito, literal. Mientras que “el camino” otrora planteado por Capriles, es literario y metafórico. #LaSalida le vendió a algunos venezolanos la posibilidad de salir del gobierno y que el accionar de la misma está en la calle. Muchos, especialmente en los sectores medios, la han comprado como solución inmediata. Hoy cientos de personas están en las calles, protestando justamente, pero trancándolas injustamente, en unas manifestaciones acéfalas de dirección política, que a todos nos recuerdan lo peor de una oposición que en vez de aprender del pasado, reedita lo más brillante de su torpeza.

López, Machado y compañía, vieron no solo la posibilidad de tomar fuerza propia, sino la de anular a Henrique Capriles del juego, buscando debilitar su percepción de liderazgo y lo lograron en algún sector.

Se equivocaron en 3 aspectos:

1. Sentido del momento: tuvieron sentido de la oportunidad, pero no del momento. Hay suficientes razones para manifestar el descontento y ejercer la protesta, solo que este no era el momento de generar un movimiento como este. Técnicamente no hay ninguna razón para que se produzca #lasalida, en los esquemas que plantea la constitución, porque ni el presidente va a renunciar; ni hay suficiente descontento en las Fuerzas Armadas; ni estamos cerca de algún proceso electoral cercano. No hay una oportunidad en el marco de la política.

2. Conexión con diferentes sectores: la protesta de hoy tiene dos caras. Una estudiantil que goza de legitimidad y aceptación general de la sociedad y una clara dirección política por parte de sus dirigentes;  y otra de calle, compuesta por una clase media, justificadamente frustrada, que le han hecho creer que el muro de Berlín se encuentra entre la principal de El Cafetal y el Distribuidor Santa Fe. #Lasalida no se conectó con los sectores populares, ni otros actores de la sociedad como los sindicatos,  médicos o maestros, que siendo las más grandes víctimas de las fallas del gobierno de Nicolas Maduro, no se sienten aún llamados a esta protesta.

3. La inocencia: no es un tema de cobardes ni valientes sino de correlación de fuerzas. Una diputada sin mayor poder de atracción popular y un partido pequeño, que en horas ha sido injustamente desmembrado, enfrentándose a un presidente débil, pero con un gobierno poderoso, dispuesto a utilizar todas sus fuerzas para mantenerse en el poder y  ante el cual no tienen ninguna posibilidad de victoria. Muy poco le vale a la oposición tener a sus líderes presos y perseguidos, como poco le cuesta al gobierno hacerlo.

En la otra acera, un Capriles sigiloso, espera por un lado, que el gobierno se fracture más debido al colapso económico que ya se respira y a las evidentes divisiones que existen ante el liderazgo de Nicolas Maduro, mientras hace trabajo político en los sectores más necesitados y espera a  que arribe el momento de atacar, políticamente hablando.

El gobernador de Miranda, sabe que el cazador debe esperar a que la presa se canse. Un escenario real es llegar a un revocatorio con Nicolas Maduro débil popularmente hablando, sin puntos en las encuestas y aun más dividido en el corazón del chavismo. Pero para lograrlo, Capriles y la MUD tienen que canalizar el descontento en una protesta inteligente y políticamente orientada.

Por ahora el gobierno juega al caos con todo su poder para crearlo, buscando la posibilidad de fortalecerse. En tres semanas dirán que los anaqueles están vacíos por culpa de la oposición y habrá un país que lo creerá.

En paralelo escucho expresiones del absurdo, especialmente en algunos sectores. “No tienen que haber 5 muertos, sino 50 para que este gobierno caiga”. “No enviemos a los niños al colegio como medida de protesta”. “Faltan 20 días para que caiga el gobierno”. “Este gobierno es muy débil, está a punto de caer”.

La sensatez priva en quienes justamente temen por la reedición de los desastres de 2002, mientras ven con terror como aparece el fantasma de la anti política.

Si. El que se cansa pierde y el que se apura también.

@miguelsogbi

#nomásrepresión #nomásviolencia

 

mayo 14, 2012

Discurso contra discurso

La ciencia cognitiva es la disciplina encargada de estudiar como las personas conciben el mundo. Dentro de esta materia, que tiene varias ramas una de las que más destaca, es la que se dedica a estudiar el uso del lenguaje, la linguística cognitiva, para entender como definimos y percibimos el mundo a través del uso de las palabras.

La construcción de una realidad pasa necesariamente por el uso de unas palabras específicas, seleccionadas a tal fin. Estas palabras crean un marco conceptual y con su uso frecuente crean una realidad en la mente de quienes la utilizan y escuchan.

El gobierno de Venezuela se tomó esto muy en serio y a lo largo de estos largos 13 años, ha creado un lenguaje propio. A los oyentes y televidentes por ejemplo les llaman “usuarios y usuarias”. A la calidad de vida, como término que define un standard en el que los servicios funcionan y las personas logran desarrollarse y avanzar a través del encuentro de oportunidades y el desarrollo de sus aptitudes, le llamaron “buen vivir”. A la oposición la llamaron “escuálida”. Al candidato opositor lo enmarcaron con el título de “majunche”.

El principal portavoz del gobierno usa palabras propias del argot militar para llamar a sus productos políticos. “Patrullas” ,”Batallas” ,”Misiones”. También usa términos como “pulverizar” y otros más agresivos para referirse a sus adversarios, enmarcándolos así como enemigos de guerra.

La construcción de esta realidad a través de las palabras se ha logrado a través del uso sistemático de los medios de comunicación. De hecho el gobierno usa el 95% de su energía para comunicar y el 5% de su energía para gobernar. Quizá esté siendo generoso en este juicio.

Han tejido un robusto circuito nacional de medios que incluye a los que son del estado, a medios privados acólitos y a los que a expropiado, para elaborar lo que han llamado Red Nacional de Medios Públicos, aunque en la práctica son del gobierno y no del estado.

Esta es la clave de su éxito hasta hoy. Muchos medios de comunicación, para un buen comunicador. Porque eso no se le puede quitar a su principal vocero.

La oposición, liderada por Henrique Capriles Radonski, no se ha quedado atrás en esta materia. Durante una campaña que arrancó con las primarias, el candidato ha creado un lenguaje propio: “Educación de calidad”, “Progreso” “Para todos por igual”.

Con menos tiempo y menos medios, tiene a su favor el poderoso sentido de lo nuevo.

En las últimas semanas escuchar a muchas personas hablar en público y en privado de la importancia de la educación; usar el término calidad para referirse a que algo sea bueno y funcione; o progreso para hablar de echar pa´lante, desarrollo u oportunidad, se ha convertido en algo frecuente y que se escucha en muchas entrevistas, artículos, llamadas al aire o conversaciones de oficina.

Recientemente escuché al diputado Freddy Bernal, hablar de la ley desarme y se refería a ella, haciendo mención a la inseguridad que nos afectaba “a todos por igual”. Esta frase la repitió durante varias ocasiones en su entrevista y aunque hacía un notable esfuerzo por deshacerse de ella no lo lograba y la misma volvía indomable a la punta de su lengua.

El Vice Presidente Elías Jaua, usa frecuentemente las palabras futuro y progreso. Probablemente no de manera inconsciente.

El discurso se va imponiendo. No tiene una red nacional de medios, pero si el apoyo de muchos medios que sin segregar al adversario de Capriles, le están dando espacio suficiente para crecer. El candidato es noticia todos los días. Será su astucia y la de su equipo crear lo que llamo “temas ganadores”, para que esas oportunidades mediáticas y este nuevo discurso que llama a unir y a no dividir; a construir y no a destruir, a progresar y no a retroceder, sea permeable para millones de venezolanos que podrían comprar la opción de Henrique Capriles.

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