El año arranca con una nueva Asamblea Nacional. Es tiempo de oportunidades. Caras nuevas y no tan nuevas tendrán el chance de estar en la principal palestra que ofrece la nación para hablar a los ciudadanos. ¿Para hablar de qué? Del país que puede ser y que aún no ha sido y también para mostrar el que no es, el que no debe ser, que no es más que en el que estamos y también el que tuvimos.
La Asamblea que comienza, arranca con ventaja. Su antecesora lo hizo lo más mal posible. Digo mal y no ineficiente, porque no es lo mismo. Fueron eficientes para servir a un hombre y nefastos sirviéndole a un pueblo. La historia siempre pasa su factura.
Quienes llegan a los curules, deberán hacer todo lo contrario. Serán contralores y también legisladores, pero por sobre todas las cosas, tendrán la misión de cambiar la agenda del país. Invitar a los venezolanos a ver que hay otra manera de hacer las cosas, con visión social y de desarrollo, incluyendo siempre a todos los sectores.
En la bancada opositora, que crecerá con el tiempo, hay algunos diputados, sobre todo los más jóvenes, que tendrán la oportunidad de servir de manera diferente. Sin ánimos de descalificar a los viejos políticos, cuya experiencia será necesaria, son los nuevos, quienes deben mostrar que el camino es otro.
Deberán ser ágiles en sus comunicaciones e inteligentes en sus mensajes.
Quienes resultaron electos, tienen que mantenerse en contacto con quienes votaron por ellos en cada circuito. Errarán, quienes se olviden de los ciudadanos que les dieron sus votos, para aparecer únicamente dando declaraciones en televisión.
Las maneras de mantenerse en contacto con los ciudadanos, son múltiples. Desde asambleas de ciudadanos, hasta las redes sociales. Recomiendo a los más curiosos, investigar el trabajo que en Bogotá realiza el diputado David Luna. www.davidluna.com.co
Las ideas pueden ser múltiples y diferentes. De hecho deben ser múltiples y diferentes, pero la responsabilidad será la misma, labrar el camino del cambio que necesita Venezuela.
Por último, como ciudadano común, solo me queda pedirles que no olviden que están ahí para servir, no a la oposición, ni a un partido, ni a un candidato, sino a todos los venezolanos.
Suerte diputados. El éxito de Venezuela será el de ustedes. Contribuyan en todo lo que puedan, entréguense a su deber. Cierro este artículo citando a Martin Luther King: “Todos podemos ser grandes, porque todos podemos servir”
