El viernes 24 leí al aire en Va… De Retro, algunos párrafos, a decir verdad casi todos, del capítulo “El voto”, del libro “Al borde del abismo” del autor chileno Fernando Mires. Inmediatamente surgieron reacciones y hoy por mi cuenta de twitter @miguelsogbi, me pidieron que lo publicara y así lo hago con el ánimo de seguir impulsando a las personas que aún no se han decidido, bien sea por miedo o por escepticismo y con el ánimo y esperanza de que a través de cuentas twitter, de otros blogs, de facebook y de correo electrónico, podamos llevar este mensaje en estas horas finales, cuando solo faltan horas para que Venezuela decida entre el camino de la luz o el camino de la oscuridad. Entre la división o la unión… ! A votar todos que ahora es que hay Venezuela !
Votar es “elegir entre el uno y el otro, y eso me hace soberano, porque nadie sino yo, está en ese momento, solo frente a la urna…”.
“Elegir es vivir, pues sin elegir entre esto o aquello, no hay vida. Por eso, cada vez que hay votación y tengo derecho a votar, voto. Porque el voto es el acta notarial que suscribe que yo, en la ciudad que voto, soy algo más que nadie”.
“Mi voto es la carta de amor a la ciudad en que yo vivo”. En nuestro caso al país en el que vivimos. En el estado en que vivimos.
“Amo el voto desde que una vez me lo quitaron. Me lo quitó Pinochet, con su estado Único, con su idea de Partido Único, con su afán de eternizarse, como si el fuera el Único. Desde entonces me decidí a votar siempre, donde pudiera y aunque perdiera, y casi siempre he perdido, pero al fin, aunque pierdo, algo he ganado: gano mi derecho a elegir…” Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.
“Cuando voto, solo, frente a la urna, pongo en juego, con una simple cruz, mi existencia política. Voto luego existo. Pues en virtud de lo que uno es, o ha llegado a ser, elige. “
“Ese alguien por el que voto debe reunir, por supuesto ciertas condiciones. En primer lugar ha de ser un político. Porque el poder es político. Eso quiere decir que no debe, ni puede ser un militar, ni tampoco nadie que esté organizado con organizaciones militares, ni mucho menos militaristas. Debo dejar claro que no tengo nada en contra de los militares. Pero su tarea no es gobernar, sino cuidar la soberanía nacional. Los militares están encargados de cuidar los límites políticos. Esa es tarea del gobernante político.” ¿No es esto acaso, parte de lo que tenemos que cambiar?
“Cuidar los límites políticos es muy distinto a cuidar los límites ideológicos. No hay nada más antipolítico que las ideologías…. Un buen gobernante, eso lo dijo Max Weber, es aquel que es capaz de tomar decisiones aún en contra de sus ideologías, pues el no sólo ha de gobernar a sus partidarios, sino a toda la nación.” Gobernar para todos por igual
“Nunca votaré por alguien que piense que es el rey del mambo, ni mucho menos un reformador del mundo. El gobierno es para los gobernados y no para los gobernantes. “
“Ese alguien por quien voto, ha de ser democrático, que fuera de la democracia, otra forma mejor de gobierno aún no tenemos, los humanos. Y debe ser democrático, no solo hacia adentro de la nación, sino sobre todo hacia fuera. Jamás votaría por alguien que concierta acuerdos y hermandades con los gobiernos más represivos y monstruosos de la tierra”.
“¿Y si te roban el voto? – me dirás – No el derecho a voto, como una vez a mi me lo robaron, sino el mismo voto. ¿Valdrá la pena votar?. “
“Si; aún así, vale la pena votar, porque el que roba tu voto, no tú, será el ladrón. Si no votas, nadie te robará el voto, y luego no habrá ningún ladrón. Pero si votas, tu habrás cumplido con tu tarea, la que te corresponde como ciudadan@ de la nación. Tu pagas tus impuestos aunque sabes que serán malgastados. ¿Por qué no votar aún sabiendo que tu voto será robado? Lo importante es cumplir con el deber que a cada uno le corresponde. El que te robó, por lo menos sabrá frente al espejo de sí mismo, que es un ladrón. Haz entonces con tu voto, que el ladrón se sienta ladrón y no triunfador.”
A votar Venezuela!!!!