Miguelsogbi’s Blog

Octubre 16, 2009

LIE TO ME

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 3:58 am

Desde que estoy en el mundo de la comunicación estratégica, he escuchado decenas de veces afirmaciones como: “la palabra solo comunica el 20% o menos de lo que un vocero quiere decir”. Frases como esta, las cuales ya son prácticamente un cliché, les he escuchado de muchas personas, sin que ninguna de estas, explicara demasiado el por qué de la afirmación. 

Siempre di por sentado que es verdad y seguramente la mayoría de quienes lean este artículo, estarán de acuerdo con ello aún sin tener una base científica. Pues todos sabemos que el tono, el volumen, la actitud corporal y hasta el peinado o la manera de vestir, generarán diferentes percepciones en la audiencia a la que se dirija el mensaje.

Durante los últimos días he estado en la Universidad de Harvard, realizando el Workshop de Negociación y Persuasión, que organizó  Cambridge International Consulting y vaya sorpresa, la primera clase la da un profesor de neurociencia, llamado James Coan.

Lo cierto es que Coan, a través de años de investigación en el Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Virginia, ha descubierto que es esa otra cosa que comunica y que no es precisamente la palabra. La respuesta : las emociones.

Su planteamiento consiste en detectar  las emociones subyacente en todos los seres humanos. Todos esos pequeños detalles como movimientos del cuerpo, tono de voz, expresiones faciales o posturas, que reflejan el estado emocional de las personas aún cuando estas estén exponiendo un tema absolutamente racional. 

El nivel de perfeccionamiento en esta materia ha llegado a un altísimo nivel. Con un financiamiento millonario del gobierno de los Estados Unidos, han estudiado durante años a parejas, que al preguntarles sobre un tema determinado, reaccionaron de una u otra manera, mientras que los científicos detectaron, las emociones que estaban ahí y que no fueron expresadas necesariamente con palabras. 

Los propios científicos se sorprendieron, al lograr detectar con solo 30 segundos de observación, si una pareja se iba a divorciar o no, en algún momento durante los próximos diez años y se sorprendieron con un increíble nivel de acierto del 94%. 

Parece poco creíble. Pero no es un asunto de magia o prestidigitación, sino del desarrollo de una capacidad de escuchar, lo que se dice más allá de las palabras. 

Cuando observamos a una persona, podemos entender que intenta comunicar, porque cuando alguien adopta una posición determinada con su rostro o con su cuerpo, consciente o inconscientemente, necesariamente se comunica.

Si alguien miente, o dice que esta feliz y en verdad no lo está, es posible detectarlo a través de una fuga emocional. En el caso de la tristeza, mostrará una sonrisa falsa. Es decir sonreirá con los labios, con su boca, pero no con sus ojos, e inmediatamente después de la actuación, la tristeza llenará su rostro.

Durante una reunión, una persona dominante, mirará de arriba hacia abajo, con la cabeza hacia adelante, como si tuviera cachos. No lo está diciendo durante su disertación, pero queda claro que quiere dominar la situación. Que no quiere que le lleven la contraria y que no desea perder el control. 

Así, la alegría será expresada con una alta energía, fluctuaciones en el tono de voz, tempo y volumen y gestos faciales característicos de esta emoción. El cariño usará un tono de voz suave y pausado.

Un descubrimiento particular de los estudios en neurociencia de las emociones, arrojó que de las emociones negativas, la rabia, lejos de lo que se piensa, es la menos corrosiva de ellas. Si alguien se expresa con rabia o molestia, está dando un mensaje claro, de que algo no está bien y permite que la contra parte tome alguna medida, que pueda revertir la situación hacia el campo de lo positivo. Todo lo contrario, ocurre con el desprecio,la indiferencia o la frialdad que son una de las emociones más negativas. Sus expresiones faciales siempre reflejan un insulto y son una manera activa de dejar por entendido que no se quiere escuchar a la otra parte. 

Al iniciar un proceso de comunicación o negociación, siempre será bueno empezar con una carga emocional positiva, debido a que si las cosas comienzan mal, será muy difícil que mejoren más adelante y lo más delicado, es que si todo el proceso va bien, será muy fácil hacer que vaya mal, razón por la cual es necesario regular las emociones, pero nunca ocultarlas, por una sola razón: es humanamente imposible.

Solo las personas con patologías mentales graves, logran ocultar sus emociones.

Solo las personas con patologías mentales graves, logran ocultar sus emociones.

Septiembre 29, 2009

LA VIDA DE LOS OTROS

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 4:18 am

Recientemente estuve de vacaciones. Tras cavilar durante semanas sobre si ir a Argentina o no, destino que nos habíamos propuesto con antelación, decidimos cambiar de lugar, gracias al virus H1N1.

Optamos por viajar a Nueva York, la capital del mismísimo imperio, como la califican mis compatriotas boliburgueses, los que con una mano la insultan y con la otra se compran un pasaje para ir hasta allá y así poder ver de cerca al enemigo, siempre en business class, por supuesto. 

Vista la rápida selección del nuevo destino, pocos días antes de partir, no poseíamos reservaciones, ni estábamos claros sobre el alojamiento.

Tras visitar las páginas de algunos hoteles en la red, todos en la familia nos percatamos de la alta tarifa de los hoteles. Estoy hablando de no menos de doscientos diez dólares la noche en promedio. 

Tal y como me ha enseñado Eladio Lares durante todos esto años, optamos por llamar a un amigo. 

Jaques, un venezolano que ya tiene algunos años en Nueva York, se alegró por nuestra visita y se comprometió a conseguirnos una solución en el marco de sus posibilidades. El amigo en cuestión, envió un correo electrónico a un numeroso grupo de conocidos, comentando que una pareja de amigos de Venezuela iba NY y estaban buscando donde quedarse.

A los pocos días, la familia Marosvari, una pareja de recién casados, residenciados en la gran manzana, se comunicó con nosotros a través del correo de electrónico.

La fecha de nuestras vacaciones coincidía con su partida a Alemania y nos plantearon que viviésemos en su casa durante esos días. Enviaron un par de fotos del apartamento ubicado en Lower East Manhattan y nos pareció apropiado para hospedarnos. El precio de 80 dólares diarios era muy atractivo y nos ofrecía una excelente relación precio valor.

¿Cómo pagamos? ¿Necesitan un depósito en garantía o algo así?. Le preguntamos a los Marosvari. En su respuesta recibimos la primera impresión. – Dejen un cheque o el dinero en efectivo sobre la mesa de la cocina cuando se vayan- Así de simple, como si fuésemos familias, como si nos conociésemos de toda la vida.

Las condiciones eran muy sencillas – separen el plástico, el vidrio y el papel para reciclarlo y cuiden a nuestra gata Sophie – . Así vivimos diez días en un apartamento de una habitación y un baño. Una cocina y una pequeña biblioteca. En sus closets, reposó su ropa, en sus gavetas sus pertenencias. Sus computadores personales reposaron sobre un escritorio que estaba en el cuarto. 

Así los Marosvari, sin intención, nos permitieron vivir como habitantes y como ciudadanos. infinidad de veces, subimos y bajamos los cinco pisos por las escaleras, pues no había ascensor. Cuidamos de la gata. Tomamos cerveza en la azotea viendo el Empire State iluminarse. Saludamos a los vecinos. Preparamos los desayunos. Vivimos la vida de los otros. Hasta que nos tocó partir al aeropuerto. El monto acordado reposó sobre la mesa, acompañado de una nota de agradecimiento y una bolsa de torontos. 

Ahí, donde se pretende mostrar a una sociedad despiadada, conocimos a los perfectos desconocidos. A ciudadanos que sin prejuicios confiaron en sus semejantes y cuya confianza fue honrada por los visitantes.

Una relación en la que todos ganamos, aplicando la doctrina de la confianza ciudadana. Una teoría compleja por su sencillez, pues solo se trata de que cada uno haga las cosas bien, esperando lo mismo del otro, en una relación de mutuo respeto. 

 

Hobbes dijo que "el hombre es el lobo del hombre". Es cierto. Es verdad. Afortunadamente es una verdad relativa.
Hobbes dijo que “el hombre es el lobo del hombre”. Es cierto. Es verdad. Afortunadamente es una verdad relativa.

Julio 8, 2009

NO QUIERO HABLAR DE HONDURAS

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 5:16 pm

Por razones obvias todo el mundo habla de Honduras. Que si fue golpe, que si no fue. Que es legítimo o que es anticonstitucional, que si Gorilleti dijo, que si Obama comentó. Que si Chávez está detrás de la cuarta urna y no adentro. En fin, toda la atención de los medios está en Honduras, mientras los lectores y televidentes hambrientos de noticias, ya se cansan del sabor piche de estas informaciones.

El presidente Zelaya intentó aterrizar de mentira para salir en la tele y hubo dos muertos, mientras que acá no intentó aterrizar nadie y hubo cuarenta durante el mismo fin de semana. 

Por eso y más, no quiero hablar de Honduras, ni de honduras, ni de profundidades, ni de complejidades. Solo quiero hablar de llanuras y de sencilleces. De las cosas simples que cualquiera puede hacer, para que Venezuela sea mejor y se detenga la vertiginosa destrucción de una sociedad tomada por la anarquía; por la viveza criolla; por el arrechito, por el “quítate tu pa poneme yo”; por el individuo  encima de lo colectivo; por el miedo encima de la tranquilidad; por las ideas unilaterales versus la diversidad de pensamiento; por el “cuanto hay pa eso”; por el “no me des, ponme donde haiga”. 

Podrían ser muchas más la frases que describen nuestro hoy y por eso prefiero hacer una breve lista de sencilleces que podrían cambiar un poco las cosas, si muchos son las que las hacen. 

1.- No arrojar basura a la calle. Ni desde el carro, ni desde el autobús, tampoco de la moto o del simple caminar. Ni de la burra barata, ni de la lancha cara. No arrojar basura y ya. 

2.- Amarillo en el semáforo, no significa “métele la chola que estás apurado”. Significa todo lo contrario: detente que viene a rojo y no a verde.

3.- Peatón despalomado, que crees que la calle es tuya. Que caminas por nuestras ciudades, con la tranquilidad que se deambula en un bosque en primavera. Que cruzas donde quieres y cuando quieres, te comento que generalmente muy cerca de los semáforos hay unas líneas blancas que verás horizontales. Se llaman rayado o cruce peatonal y son para cruzar la calle caminando sobre ellos. Aunque te tengas que desviar un poco para alcanzar el rayado, hazlo y reprende amablemente al conductor que se pare sobre el mismo. (También es necesario respetar los semáforos de peatones)

4.- Conductor despalomado, que andas en tu carro, moto o autobús. Justo antes del semáforo, hay unas líneas que tu veras verticales. Algo así: I I I I I I I . No te debes parar sobre ellas, sino justamente detrás de una línea horizontal corrida que cruza la calle de punta a punta. Cada vez que te detienes sobre el rayado, estás robando el espacio de los que caminan, olvidando que la calle es de todos y no solo de quienes conducen. 

5.- ¿Les ha pasado alguna vez que ustedes u otra persona que va en el carro o autobús queda atravesada en toda la mitad del mero centro de la calle, generando más tranca y reduciendo aún más la movilidad? Si hay exceso de vehículos y el tránsito es muy lento, debemos debatir en la conciencia que seguir: si a la luz verde, aún cuando al avanzar todos los pronósticos indiquen que quedarás atravesado en toda la mitad, o al sentido común, que indica que si no avanzas, se puede desahogar la vía para la siguiente oportunidad. Todo indica que en ese caso, debemos hacer caso, al menos común de los sentidos. 

6.- En un país donde hay más armas que el lejano oeste y El Gran Chaparral se queda pendejo, conviene enormemente quedarse callado. No importa si sientes que tienes la razón o no. No importa que te sientas ofendido. La vida no vale una mala palabra. Siempre será mejor la convivencia en una nación donde predominen los no violentos, sobre los violentos. Una ecuación que sin duda Venezuela necesita invertir con urgencia.

7.- Ser venezolano, pareciera incluir genéticamente dos asuntos que explicaré de esta manera. Gen A: Todos mis coterráneos son unos huevones. A veces me da la sensación que hay una visión errada sobre el otro. Digamos que son las cuatro de la mañana y un vecino tiene una fiesta a todo volumen. Por razones obvias no me deja dormir ni a mi, ni a mi familia. Yo voy y le toco la puerta y con cortesía le digo – Buenas noches vecino, podrían bajarle el volumen a la música que son las cuatro de la mañana y no podemos dormir – El de la fiesta fácilmente podría pensar o más grave aún decir – qué le pasa a este cabrón, no ves que estoy en mi casa. Entonces el de la fiesta no sabe que hay ordenanzas de convivencia ciudadana, pero sobre todo no tiene idea que su derecho de hacer la fiesta termina, cuando comienza el derecho de dormir del otro vecino. Así podríamos llenar este blog de ejemplos.

8.- Gen B: con mucha más presencia en la clase media. “Afuera todo es arrechísimo, acá todo es una mierda. No vayamos muy lejos. Vamos a trasladarnos a la ciudad-estado de Miami, extensión federal de nuestra querida Venezuela. El que maneja tomado aquí, no maneja tomado allá. El que grita aquí, no grita allá. El que corre aquí no corre allá. El que se colea acá, hace su cola calladito allá. Al bajar del avión con una suerte de ratón moral, nos aturde el caribe y todo se invierte. No es muy complejo seguir una receta cuyos ingredientes no tienen pérdida independientemente del lugar de su aplicación: convicción ciudadana + educación + reforzamiento de la ley.

La lista puede continuar. De hecho me comprometo con el lector para que así sea y para que sugieran por los canales que da este medio, nuevos puntos, pero lo importante es que escribiéndolas yo directamente o tomadas de las sugerencias de ustedes, sean cosas sencillas, pero a la vez poderosas, para que en ellas prevalezca lo obvio, que por alguna razón no cuesta tanto ver.

Hoy no quiero hablar de Honduras

Hoy no quiero hablar de Honduras

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Junio 21, 2009

PERFUME

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 3:52 pm

Joven. Con tu cabello anglo sajón, liso, largo, que te baila en el cuello./ Tu adolescencia rebelde. Tus salidas de niña. Tu energía insaciable./ Acaricio tu piel suave, amo tu olor que me lleva al recuerdo, me excita el sonido de tus zapatos cuando percuten el suelo./ Momento santo , cuando me toca vestirte, peinarte, tocarte./ Una experiencia vital, cuando estoy sobre ti, bailando a tu ritmo, moviéndome a tus anchas. Subo, bajo, corremos juntos, el viento roza nuestras caras. Yo libre y tu presa de mi y aún así tus ojos brillan cuando me ves llegar, lista de nuevo para una aventura más, una simple excusa para salir de tu recamara y a pesar de mis años y tu juventud, soportas mi inexperiencia, quejándote cundo hago algo mal, siempre dulce, siempre rebelde. / Me visto especial para verte, jamás como si fuese un momento más./ Eres presente y eres memoria, de aquella primaria experiencia que acompañó mi niñez./ Eres perfume de establo, que tantos recuerdos conectas./ Por eso siempre perseguiré la senda de tu perfume. (Última frase tomada de una canción de Drexler).

La estela de tu perfume.

La estela de tu perfume.

Junio 15, 2009

LO QUE CUESTA UN HUECO

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 8:58 pm

¿Recuerdan ustedes a la Pantera Rosa? ¿ A ese rosado personaje que no emitía palabra, pero que frecuentemente se golpeaba y como consecuencia brotaban de su cabeza unos caricaturescos chichones? 

Con uno de esos hematomas amaneció el neumático delantero izquierdo de mi auto, después de que el viernes de regreso a mi casa, fallara en el arte de esquivar huecos, habilidad que creía haber desarrollado a la perfección, pero no fue así. Justo después de pasar el puente de Altamira, en plena autopista Francisco Fajardo en dirección este, en el canal izquierdo, se encuentra un gran cráter.

Cuando lo vi ya era demasiado tarde. Caer en él, era inevitable. Fue solo una cuestión de segundos. Lo detecté y en el escaso tiempo que me quedaba, pensé en todo lo que podía hacer. Había practicado la maniobra tantas veces, durante tantos años con éxito, que aún con el agujero enfrente, ilusamente creí que podía lograr algo. No había terminado de tomar alguna decisión, cuando sentí el golpe. 

No pude hacer nada, solo utilizar el grito de guerra más común en este apasionante deporte. ¡Coño de la Madre!… 

Resignado y con un tanto en contra, solo me quedó examinar el caucho. No estaba espichado, pero el daño era irreparable. El golpe había sacado uno de esos chichones de comiquitas. No había ya nada que hacer. Le coloqué Irudoi, un ungüento que me colocaba mi mamá cada vez que pensando en estrellitas me daba un coñazo con una pared, pero no mejoró en nada.

El gasto seiscientos cincuenta bolívares, con balanceo incluido. Las autopistas desde hace poco están centralizadas y nunca habrá quien me pague. Solo queda seguir practicando y hacerlo mejor la próxima vez, sin esperanza de

¿Recuerdan los chichones que le salían a la Pantera Rosa?

¿Recuerdan los chichones que le salían a la Pantera Rosa?

 que muy pronto lo reparen.

Mayo 26, 2009

CARACAS EN TRES CARAS

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 3:52 am

 

"La ciudad salvaje y despierta, duerme, mientras devoramos calóricos mensajes, disfrazados en inocentes afiches, que creemos no hacen daño, mientras devoran nuestros pensamientos" MS

"La ciudad salvaje y despierta, duerme, mientras devoramos calóricos mensajes, disfrazados en inocentes afiches, que creemos no hacen daño, mientras devoran nuestros pensamientos" MS

Recientemente fui a cenar con una nueva amistad. Fuimos a hablar de un posible negocio y de un trabajo que podríamos iniciar en conjunto. Hablamos del negocio, de la vida y de nuestros países. Como él es argentino y pasó acá una temporada relativamente larga y además esta era su segunda visita, no pude dejar de preguntarle que se llevaba de la ciudad de Caracas.

Como su profesión, le invita a ser inmensamente observador, en sus respuestas no estaba ni la Reina Pepiada, ni las chicas lindas, sino un análisis seriamente crítico sobre las percepciones que tenía, las cuales fueron dolorosas para mi y seguramente lo serán para quienes lean estas líneas y hayan nacido en esta patria linda llamada Venezuela.

No revelo su nombre por razones obvias, pero en resumen se concentró en tres puntos. El primero es que después de caminar un poco por las calles aseguro sentir la violencia que reina en nuestras calles, no la delincuencia con la que afortunadamente no se topó, sino con esa violencia intrínseca que llevamos los habitantes de esta urbe. El insulto cotidiano, el no dar paso al otro, la imposibilidad de entendernos en nuestra cotidianidad. 

Lo segundo que notó es que la ciudad carece de mensajes sobre la ciudad y el cariño que le debemos. No hay mensajes sobre como educarnos como habitantes que aspiramos ser ciudadanos. Temas como la basura, la convivencia o el exceso de velocidad escasean, mientras que abunda la propaganda y la doctrina.

Por último dijo: “¿por qué acá ustedes están peleados todos contra todos?”. “No hay con quien hable que no se putee al otro”. Ahí mi explicación fue sencilla. Tenemos diez años viviendo en un sistema que todos los días siembra un concepto que reza que tu hermano es tu enemigo y lamentablemente ha calado. Esto último lo entendió claramente.

Tras estas dolorosas pero reales afirmaciones, le pregunté:

- ¿Y las chicas?

Me miró con cara de extrañado y dijo -no las he visto por ningún lado-

Solo en este último punto, no estuve  de acuerdo.

Mayo 15, 2009

¡¡¡ESA GORRRDITA !!!

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 2:43 pm

 

Tiene un gran trabajo por hacer. ¿Lo logrará?

Tiene un gran trabajo por hacer. ¿Lo logrará?

Esta gordita no me representa. Podría ser más gorda o más flaca. Digamos que su status estético no la hace  ni mejor, ni peor para lo que fue elegida. Podrías ser más delgada o inclusive más gorda, más bonita o más fea, más simpática o menos simpática. Lo que si podrías ser es mejor alcaldesa del Municipio El Hatillo, cargo para el que no te elegí, no porque no quise, sino porque no pude, porque cuando hice mi cambio en el CNE, por supuesto no se hizo efectivo, razón por la cual vote en Baruta, específicamente en Caracas Venezuela, para quienes me leen del exterior, aunque ahora vivo en El Hatillo. 

 

Esta semana, mi alcaldesa. Si, aunque no quiera es mi alcaldesa, Myriam Do Nascimento,  vino a la urbanización Solar del Hatillo, donde tuvo una reunión con los vecinos de la zona. Hasta ahí muy bien, pues es loable que la máxima autoridad del municipio se acerque a sus gobernados, para conocer de sus problemas y ofrecer las soluciones que sean pertinentes.  ¡Bravo por eso!

Durante la conversación, acompañada por miembros por miembros de su gabinete, demostró conocer bien los asuntos del municipio. Desde los cochinos callejeros que viven en La Guairita, hasta los vendedores de películas ilegales, pasando por los problemas de asfaltado.

El problema es que cuando se inició la conversación con los vecinos, demostró poca capacidad. En la mayoría de sus comentarios hacía alusión a que no tenía dinero. A que han reducido el situado. Que el presupuesto es pequeño. Que si asfalta una vía se extinguen las arcas del municipio.

En este país semi federal, llamado República Bolivariana de Venezuela, los municipios tienen una gigantesca ventaja, sobre los estados y es que pueden recaudar impuestos, aumentando sus ingresos por esa vía. Pero suponiendo que eso toma tiempo. Lo que la Alcaldesa no tiene claro, es que quienes la eligieron, optaron con ella para que solucionara sus problemas y en su discurso, folclórico y hasta simpático, dejo claro que prácticamente no puede hacer nada. 

Miryam. Los que votaron por ti, lo hicieron para que pusieras las soluciones por encima de los problemas, para que trabajaras por logros y por esperanzas, en una jurisdicción relativamente fácil de manejar y con mucha capacidad de ingresos propios. Quizá sus intenciones sean buenas, a diferencia de la vida real donde “obras son amores”, en política, las “palabras son amores” y su discurso fue tétrico. Una muestra perfecta de la anti política.

Los problemas están allí. Las soluciones pueden ser de todos, pero estas salidas a los problemas, sean gubernamentales o fruto de alianzas gobierno sociedad, requieren de un liderazgo.

El Hatillo ha sido un municipio con  mala suerte. Su gente ha sido conformista. Eligió dos veces a un pilluelo llamado Alfredo Catalán, famoso por su bajo perfil y el color gris de su gestión. Pero las circunstancias del momento impusieron una decisión colectiva ciega. Ojalá no haya pasado lo mismo de nuevo. Otros alcaldes con aciertos y bemoles han demostrado que si se puede hacer, más allá de las dificultades.

Quizá Myriam no sabe que en la política, su trabajo es uno de los más bonitos y afortunados que hay. Quizá el más cercano a la gente de todos los cargos ejecutivos que existen.

Aún tiene la oportunidad de brillar y ojalá no sea por su volumen. Éxito alcaldesa.

Mayo 4, 2009

TEMBLOR 2.0

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 5:55 pm

Hoy Venezuela es noticia. Un temblor de 5.4 grados con epicentro en el Estado Miranda, cerca de las localidades de Los Teques y Cúa, madrugó a cientos de miles de venezolanos a las 4:40 de la mañana. Muchos salieron a la calle en busca de resguardo, buscando hacer lo que se supone que hay que hacer en estos casos. 

Lo cierto es que a esa hora, uno de los activos más preciados es la información y no fue lo que abundó en los medios de comunicación tradicionales a esa hora. La TV aún no anunciaba nada. Las versiones digitales de los periódicos no tenían datos del sismo y lo que había era muy escueto. Los voceros oficiales aún se lavaban los dientes mientras preparaban su versión oficial.

Quince minutos después de la sacudida, ya facebook estaba lleno de mensajes. La red social se había activado. La banda ciudadana del siglo 21 permitía que cada ciudadano expresara su versión de los hechos. “Acá se movieron los cuadros”; en mi casa salimos todos del edificio” decían algunos.

Mientras el organismo venezolano encargado de dar estos partes aún no daba su primera declaración oficial, ya en la red de redes, algunos usuarios habían colocado imágenes de satélite de alta credibilidad, provenientes del United State Geological Survey, con mapas de Venezuela que indicaban el epicentro y todas las ciudades o poblaciones en las que se sintió el temblor, calificándolo en algunos casos de tipo VII,  que en esa escala se traduce en movimiento muy fuerte, capaz de generar daños moderados. 

Quienes estábamos en la red, encontramos en ella lo que no estaba en los medios tradicionales. Obtuvimos información de primera mano. Los periodistas fueron los usuarios. Unos más científicos. Otros anecdóticos. Algunos hasta graciosos. Una verdadera democracia de la información. Mientras en el gobierno central filtraban y hacían de esto un show político, gracias a que Ledezma se las puso de bombita al suspender las clases, ya muchos estábamos informados.

Hoy tembló internet, mientras lo tradicional dormía plácidamente en sus procesos y burocracias.

Hoy tembló internet

Hoy tembló internet

Mayo 3, 2009

EL TIEMPO NO EXISTE

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 5:30 pm

Dicen que el tiempo es oro. Que vale más que el dinero. Que no podemos dejar que se nos escurra entre las manos. 

Recientemente hablaba con una amiga y me recordaba lo relativo que es el tiempo, cuando yo le cuestionaba que los tiempos de algunas cosas ya habían pasado. Aquella reflexión inmediatamente me recordó un ensayo de Ortega y Gasset, leído hace más de una década, titulado Ó Século, en el que el filosofo español, el mismo que dijo que “el hombre es él y sus circunstancias”, disertaba sobre esta rara dimensión y la describía a mi juicio de una manera perfecta. Decía en aquel escrito que el tiempo no existe, que es un invento del hombre, que sabiéndose finito, necesita controlar su estadía en la vida. En pocas palabras lo que el filósofo decía, es que conscientes de que la vida comienza a acabarse en el mismo momento en que comienza, recurrimos a ese relativo invento, para justificar nuestra existencia.  

No me quedó entonces más que darle la razón a mi amiga. Darme cuenta que siempre es temprano para hacer del presente la mejor de las historias. Hacer de ese segundo que se escurre entre los dedos y que hace nada no existía, algo maravilloso. 

Recientemente estoy leyendo un libro que jamás pensé en leer. “Una ola tras otra”, de mi otrora compañero de trabajo y colega Eli Bravo y en el encontré una frase que bien describe este dilema: “Cada milla avanzada me alejaba más del lugar a donde va a parar lo vivido. Un sitio que no sabemos exactamente donde está, pero que existe. Basta cerrar los ojos para regresar a allí y sentir que no hemos vivido en vano. Y basta abrirlos para saber que el pasado no existe. Es un tiempo que se lleva el viento”. 

Ortega tenía razón. El tiempo no existe. Y pensar que los suizos han hecho de esto, toda una industria.

El tiempo es un invento del hombre

El tiempo es un invento del hombre

Abril 20, 2009

“TAN VENEZOLANO COMO TU”

Archivado en: Uncategorized — miguelsogbi @ 1:06 am

 

A la izquierda, mi hija Oriana. A la derecha Maribi, que vive y crece en la solitaria playa de Uricao, cerca de Choroní, Edo Aragua. Más allá de las diferencias, ambas esperan un país de oportunidades que las haga más iguales.

A la izquierda, mi hija Oriana. A la derecha Maribi, que vive y crece en la solitaria playa de Uricao, cerca de Choroní, Edo Aragua. Más allá de las diferencias, ambas esperan un país de oportunidades que las haga más iguales.

Así es Venezuela. Un infinito de mezclas. La tierra más mestiza de América. Como América toda es una tierra de contrastes. De gigantescas diferencias sociales y ahora políticas. Abunda la desigualdad de oportunidades, las distancias a veces son inalcanzables. Pero quienes acá vivimos, tenemos una suerte, un algo en común que han tratado de disolver en el camino político y aparentemente lo han logrado, pero es solo un espejismo.

 

Cada vez que tengo la oportunidad de hablar con un coterráneo que se identifica con Chávez, me encuentro con una pared inicial que se disuelve solo con una frase: “hermano, yo soy tan venezolano como tu” y a partir de ahí comienza el encuentro de los puntos en común, de la camaradería y de la amistad.

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